¿Por qué 45 minutos no son suficientes?
Piensa en algo que tu hijo hace durante 45 minutos. Comer, bañarse, jugar, leer, hacer los deberes … y seamos sinceros, ver la televisión, jugar a la consola… Y ahora imagínate que para cada una de estas actividades sólo tuviera 45 minutos, pero en total, a lo largo de la semana. Insuficiente, ¿no? Pues eso…


