Estamos a principio de curso, y en los corrillos de madres y padres que se apostan alrededor de escuelas de música, se escucha mucho esta pregunta.
Algunos padres lo que buscan es un instrumento que sea fácil de transportar; otros, en cambio, prefieren alguno más económico (“porque claro, si luego al niño va y no le gusta…”);
otros se decantan por el que más salidas profesionales tenga en un futuro, ya que de todos es conocido que pegas una patada a una piedra y te salen 60 violinistas, pero ¿quién toca la tuba? (De hecho… ¿¿¿qué diablos es la tuba???). Y también los hay, que prefieren un instrumento que no suene muy alto, a ser posible, que no nos moleste nada de nada, que suene flojito y a música celestial desde la lección 1.
Por no hablar (que sí, que sí, que también existen) de los que clasifican los instrumentos en los que son de chicas y los que son de chicos. No comments!
Está claro que todos los padres buscamos lo mejor para nuestros hijos, y todos partimos de ahí. Lo que pasa que algunos enfoques no resultan correctos. Si necesitas saber qué instrumento elegir para tu hijo, sólo deberías hacer una cosa. ¡Preguntarle a él! Muchos dirán, “sí claro, ¿pero cómo le voy a preguntar a un niño de 7 años qué instrumento quiere? No va a saber!”. ¡Tú pregúntale! ¡Verás cómo sabe! “¡Pero con esa edad las razones para elegir un instrumento son infantiles!”. Sí, es lo que tiene, los niños son infantiles. Pero la razón que tiene un niño para elegir un instrumento es, precisamente, la única que vale: LE GUSTA.
Así que, padres del mundo, lo primero de todo antes de apuntar a un niño a una escuela o academia de música, es hacerlo con la aprobación del niño, habiendo hablado sobre el tema, y habiéndole hecho consciente de lo que se va a encontrar (hablaremos sobre esto en otro post). Y lo siguiente, que él tenga la decisión absoluta de elegir el instrumento.
De esa forma, disfrutará de un aprendizaje feliz, efectivo, significativo, y le reportará no sólo los conocimientos musicales que se presuponen, sino un montón de experiencias positivas más. Y lo demás, ya vendrá, o no.





