El pasado 2 y 3 de marzo tuvo lugar el primer Seminario dedicado a la formación de docentes y futuros docentes, opositores y demás profesionales o estudiantes que necesitan recursos y herramientas para trabajar la música en el aula desde una perspectiva novedosa.
Esta primera edición tuvo lugar en Estella (Navarra). En Agora Hostel no sólo nos acogieron a todas las personas que participamos en el seminario, sino que nos acomodaron el espacio donde tanto Judith Martín (Cosquillas Musicales) como yo, María Suberviola de Musas y Fusas, impartimos las diferentes sesiones del fin de semana.
Tuvimos el inmenso placer de dar formación a un grupo muy heterogéneo (y por tanto muy rico) de per sonas venidas desde Navarra, Castilla León, Galicia, Murcia y Canarias. Los perfiles de este grupo fueron:
– Profesores de conservatorio profesional
– Profesores en escuelas de música
– Profesores en educación secundaria
– Profesores en educación primaria
– Acompañantes en escuela infantil (0-3)
– Opositores
– Estudiantes de magisterio
– Estudiantes de Grado Superior de Música en conservatorios
Las sesiones que trabajamos en el Seminario son las siguientes:
– Cómo crear tus canciones como recurso en el aula
– La musicalización del niño a través de cuentos
– Introducción de los conceptos musicales a través del juego
– La música: vehículo para la expresión y comunicación de emociones
– Planificación y organización de las sesiones de música según nivel y objetivos
– Percusión corporal: cómo trabajarla en el aula
El objetivo de este Seminario en todo momento es el de proveer a los profesionales de estrategias, herramientas, ideas y recursos para llevar al aula o a sus propuestas didácticas (esto último muy útil también para los opositores). Ir al grano, porque lo que nos hemos dado cuenta en los últimos años es que la teoría más o menos todos se la saben, pero lo que hace falta es ir al grano, crear, proponer, ofrecer propuestas buenas y auténticas que funcionen en el aula.
Y este objetivo va de la mano con nuestra visión del niño, de la infancia, de la educación en general y de la educación musical en particular. Queremos, necesitamos cambiar la mirada. No podemos repetir patrones de enseñanza antiguos y obsoletos, que nos demuestran por activa y por pasiva que no funcionan.
No podemos mirar hacia otro lado y decir aquello de “se ha hecho así toda la vida”, porque estaríamos dejando de ser coherentes con nuestro objetivo, que es que los niños y niñas (también aplicable a los adultos) aprendan de la música disfrutando.
Y disfrutarán en la medida que se sientan protagonistas de su propio aprendizaje. Que se sientan libres de hacer, deshacer, explorar, probar, tocar, levantarse, moverse, tumbarse…
Los docentes debemos cubrir todas estas necesidades. Debemos conocer al niño desde su desarrollo cognitivo y emocional, para poder ofrecerle propuestas que le puedan servir a tales efectos.
Por ejemplo, si los niños necesitan movimiento, no funcionará si les sentamos en un pupitre. Si necesitan explorar y descubrir, no les machacaremos con cuestiones teóricas musicales.
Al fin y al cabo, como he dicho muchas veces, no podemos tratar a la música como una asignatura teórica más, porque estaremos perdiendo toda su esencia y toda su importancia. La música es una materia a través de la que los niños y niñas pueden expresarse, soltarse, desinhibirse, trabajar con su cuerpo, con su creatividad, con sus emociones. Aprender a encontrarse a ellos mismos, también aprender a trabajar en equipo, y sobre todo, disfrutar.
Así pues, este seminario de carácter eminentemente práctico, los asistentes pudieron realizar ellos mismos dinámicas grupales e individuales de movimiento, percusión corporal, improvisación, composición, etc.
Fue una experiencia muy gratificante tanto para Judith como para mí, que seguro, segurísimo, repetiremos no demasiado tarde.
Si estás interesado en este tipo de formación, puedes escribirnos a aulademusicadiferente@gmail.com o a info@musasyfusas.com



















